Transformación Digital en la industria financiera

Durante la época moderna, la humanidad ha transitado por tres revoluciones industriales.
La primera revolución industrial, alrededor de los años 1760 y 1840, se basó en la mecanización de la producción gracias a las máquinas de vapor y agua. La segunda revolución industrial, alrededor de los años 1870 y 1914, se basó en el uso de la energía eléctrica para lograr una producción en masa. Y finalmente, la tercera revolución industrial, conocida como la revolución digital, se inició en la década de 1970 con la automatización de la producción por medio de la electrónica y tecnologías de información.


industrial revolution


Sin embargo, con la aplicación cada vez más cotidiana de las tecnologías digitales, se ha vislumbrado el inicio de una cuarta revolución industrial. Una nueva revolución que está eliminando las líneas divisorias entre el mundo físico, digital y biológico. Y a pesar que la cuarta revolución industrial se basa en los principios de la tercera, la velocidad exponencial en los avances actuales, el alcance de los cambios que se están generando en todas las industrias de todos los países y la profundidad del cambio que generan transformaciones de sistemas enteros de producción, gestión y gobernanza, nos ponen a la luz de una nueva revolución y no una simple prolongación de la tercera revolución industrial.

En el mundo empresarial se ha acuñado el término “Transformación Digital” para enmarcar como esta revolución está impactando a las diferentes industrias.

El estudio publicado en el libro Digital Vortex, define esta Transformación Digital como el cambio organizacional a través del uso de tecnologías digitales y modelos de negocio para mejorar el desempeño de las empresas. Y lo que realmente es diferente en esta transformación es el cambio en los modelos de negocio, no tanto en la aplicación de la tecnología como tal.

Modelos de negocio como economías compartidas hechas famosas por empresas como Airbnb y TaskRabbit o modelos de negocios basados en plataformas tecnológicas y en un consumo bajo demanda como el caso de Netflix, son ejemplos empresariales de cómo esta transformación digital tiene un impacto en las industrias y finalmente en la vida de los consumidores.

Es tal el impacto de la aplicación de tecnologías digitales y nuevos modelos de negocios, que según el estudio de Digital Vortex, se espera que entre el 2015 y el 2020, en promedio un 3.7 de las 10 empresas incumbentes (definidas por cuota de mercado) de cada industria, sean desplazadas por la disrupción que genera la Transformación Digital.

Para explicar el fenómeno de la Transformación Digital, el estudio en mención utiliza la analogía de un vórtice, enfocado en tres características principales:


Un vórtice arrastra los objetos hacia su centro. A medida que los objetos se acercan al centro del vórtice, su velocidad aumenta exponencialmente. Manteniendo la regla básica de movimiento hacia el centro, los vórtices son altamente caóticos. Un objeto puede estar en la periferia de un vórtice en un momento dado y al siguiente arrastrado directamente hacia el centro. Los objetos no viajan de manera uniforme o predecible desde el exterior hacia el centro. Los objetos dentro de un vórtice pueden romperse y recombinarse conformen colisionan entre sí y convergen hacia el centro.


Basados en este esquema, el Digital Vortex plantea una imagen que muestra cuáles industrias son más propensas a sufrir una disrupción digital, ubicadas hacia el centro del vórtice. Sin embargo, una industria ubicada hacia el centro no indica que está mal preparada para enfrentar una disrupción digital o que tiene capacidades digitales deficientes. Lo que indica es que esas industrias encararán una mayor competencia, la cual a través de la Transformación Digital, las puede desplazar y volver irrelevantes.

Digital disruption by industry

De la misma forma, una industria ubicada hacia la periferia del vórtice, no indica que cuenta con mejores capacidades digitales sino que, por la mecánica de la industria, cuenta con algunas particularidades que la protegen inicialmente de una disrupción digital. Por ejemplo, algunas industrias son muy demandantes en activos, lo cual genera una barrera de entrada para la competencia. Sin embargo, como se mencionó en las características generales del vórtice, estas industrias en la periferia podrían, de un momento a otro, ser arrastradas rápidamente hacia el centro debido a transformaciones digitales.

Particularmente en la industria financiera, ubicada en la cuarta posición del estudio, la Transformación Digital se basa en una desagregación de los productos y servicios financieros. Las empresas, ahora agrupadas bajo el concepto de FinTech, se enfocan en proveer un servicio especializado a los consumidores. Típicamente ofrecen un único servicio y de ahí el atractivo de su oferta, pues logran un alto nivel de personalización y, a través del uso de tecnologías digitales, a un costo menor al tradicional. Además, apuntan a los servicios altamente rentables en la industria financiera.

El efecto es que los incumbentes se ven inmersos en una “guerra de guerrillas”, compitiendo contra múltiples startups muy ágiles, que utilizan tecnologías digitales innovadoras para crear mejores experiencias a los consumidores y que no se ven afectadas por las barreras de entrada o regulaciones de empresas financieras como bancos o cooperativas. La imagen muestra cómo los diferentes productos y servicios que ofrece un banco tradicional a través de su portal web, son susceptibles a la competencia de múltiples startups.

Precisamente este es el efecto de la Transformación Digital, nuevas empresas que implementan nuevos modelos de negocio a través de los cuales están desplazando a las empresas incumbentes. El estudio del Digital Vortex plantea que para lograr la subsistencia, es necesario conocer cuales son estos modelos negocios y el valor que proveen. Así se identifican tres modelos de negocio:

Digital Business Models Categories

Valor por costo: la disrupción está basada en un menor costo del producto o servicio para el consumidor final. Valor por experiencia: la disrupción se basa en proveer al consumidor mayor conveniencia, contexto o control sobre los productos o servicios que utiliza. Valor por plataforma: este es un nuevo valor que las tecnologías digitales facilitan y se basa en la creación de redes de consumidores que hacen exponencial los cambios que introducen al mercado.

En un próximo blog, me estaré enfocando en el modelo de negocio basado en el valor por experiencia.

Referencias: